RSS

¿Hacia dónde vamos? Reflexión del libro de Cesáreo Morales

26 Abr

¿Hacia dónde vamos? Silencios de la vida amenazada de Cesáreo Morales es un libro filosófico, muy interesante que tuve que leer para una clase de maestría. Hace unos días, mi querida amiga Yali, me dijo que debería compartir un poco más las locuras y reflexiones que de repente me dan. Así que me encontré con esta, de hace algunos meses y decidí que lo haría. No es un deber para mi escribir es un placer. Soló que me refugio en mi mundo y los escritos ahí se queda. Trataré de llevar todas las ideas que circulan actualmente por mi cabecita y compartirlas. Así que comencemos con está recomendación editorial.
Dueños de sus destinos son los hombres.
La culpa, querido Bruto, no está en las estrellas,
sino en nuestros vicios.William Shakespeare

 Sin duda alguna, Cesáreo Morales, no es fácil de entender, conlleva toda una abstracción e introspección, una interpretación que requiere su tiempo y paciencia, sobre todo para los primerizos en cuestiones muy filosóficas. Sin embargo, terminas inspirado y reflexivo, está lectura pesada pero amena te transporta a observar el mundo de distinta manera. ¿Este es nuestro presente?

Me parece que su principal propuesta es que debemos regresar al mundo de las ideas para salir de la crisis de la existencia de nuestro presente, de nuestra humanidad, de nuestro ser. Vivimos un mundo donde ya nadie dialoga, habla o lee. Un mundo globalizado que nos ha convertido en máquinas que hacen lo mismo todos los días, donde ya no hay tiempo para la reflexión y el que lo hace es considerado en el mejor de los casos loco.

Vivimos un presente que abre paso a la violencia y el Estado ya no puede garantizar la seguridad; la globalización y la revolución de las economías nos remite a que el mundo pasará por un nuevo siglo de obscurantismo, lo tendremos todo y nada, seremos esclavos de las máquinas, nuestro propio silencio nos guiará hasta ese precipicio lleno de obscuridad.

La política de nuestros días se nos muestra una y otra vez como un discurso retórico.  En ese discurso cumplimos con un destino: “trabajar para comer.” Somos sombras que se mueven con pensamientos excesivos, donde el hombre de acuerdo a Hobbes, Maquiavelo y Hegel es malo por naturaleza. Vivimos una “vida amenazada”, formando parte de la crisis de la globalización, el crimen organizado, el terrorismo o las guerras regionales, hemos llegado a ver esto como parte natural del sistema, de la propia vida.

Lo anterior nos lleva al hecho de que una vida no sería vida sino nos sintiéramos amenazados, el peligro es una especie de necesidad, donde lo normativo o moral llega hasta después como el clásico proverbio que ahogado el niño a tapar el pozo.

 Cesáreo nos expone la idea de un estado mundial, pero acaso ¿podemos siquiera considerar su existencia? Como el mismo lo expone tendría que ser apolítico, un estado donde la unidad sería lo económico, todo aquello que refiere un intercambio, las administraciones se darían a sí mismas, habría una absoluta libertad.

Sin embargo, con un sistema así, al final nos preguntaríamos ¿Qué es la libertad? Tengo libertad, pero somos libres para qué. De acuerdo al autor “La economía se substrae de toda responsabilidad y supervisión, en tanto que la política se declara “violencia criminal”. Al final siempre quedamos atrapados en la “necesidad” de lo político, del control de nuestras vidas, del llamado “orden”.

Dicho de otra manera, todos somos tentados, todos enfrentamos la confusión de declarar y defenderse, ya que “la acción política no se encierra en el castillo de la pureza, obliga a ensuciarse  las manos en el curso de aguas turbias que le otorgan su posibilidad.” Enfrentamos esa batalla de la moral, “nadie puede erigirse en porta voz del bien, ni nadie es tan malo, como para encarnar al destructor”. Buscamos protección, ¿pero a qué precio?

Verdad y poder, dos conceptos que en el texto de Morales  se inspiran en Michel Foucault, partiendo del punto de que debemos acceder a la verdad de otra manera para gobernar de forma distinta y gobernar de otra manera nos lleva a construir la verdad. Es un ciclo. Una sociedad no existe sin lazos amistosos, para fraternizar, para tolerar. Nadie posee  la verdad, porque nuestro pensamiento es subjetivo.

No es tiempo para callar, “no debemos tener miedo.” Si bien, “callando, nos acordamos de nosotros mismos y de nuestro origen divino”, en la sociedad de nuestros días callar ya no es sinónimo de reflexionar, debemos regresar a la dialéctica, al ¿dime que piensas? De aquí surge el concepto de “hombre desnudo”, ese que esconde la consciencia, que vive autoengañado en su soledad.

El hombre recurre a vivir en sociedad por naturaleza y de alguna manera incluye con ello a la política. “No hay fin de la política, los que se rebelan frente a la tiranía para asumir su libertad, los que se resisten a ser víctimas, reabren el teatro interminable.” Es nuestro destino ser seres políticos porque nuestro raciocinio, nuestra conciencia y nuestra existencia y esa necesidad de sentirnos libres nos conducen a ello. Sin embargo…

…me apresa una lucidez desconocida, y hasta me atrevo a imaginar que estoy arrinconado en los límites de la razón. La memoria me falla, está en blanco, y no alcanzo a ver ni huella ni traza que señalen hacia dónde dar el paso. No sé si eso es la locura, porque ni siquiera puedo hacerme la pregunta. No sé tampoco si es lo trascendental, porque la complicada palabra se me ha vuelto impronunciable…

Y cuando ya reflexionamos acerca de lo que ocurre alrededor, ese singular se convierte en plural, nos encontramos perdidos en altamar, algunos se resignan a vivir de pescar, otros jamás descansamos buscando el faro que nos lleva a la costa. Por ello a Cesáreo Morales le preocupa esa fatal de participación, de interés de comprensión que nos mantiene en altamar.

 ¿Hacia dónde vamos? Pues no hay respuesta filosófica que complazca, que nos ilumine el camino, solo se nos deja en claro que el mundo está cada día más perdido en la vanidad, el placer material, el ser se conforma y no aspira a más. Cesáreo no nos deja entrever un futuro alentador.

 
Deja un comentario

Publicado por en abril 26, 2012 en relaciones internacionales

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: