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El fin de los tiempos

13 Feb

El fin de los tiempos.
¿Qué denota una sociedad “católica”

que hace más burlas que preguntas?

Por Tania Navarro

Se dice, que el gran imperio tembló, la silla le quedó grande al emperador y abdico. El Papa Benedicto XVI, después de casi 600 años durante los que no se había repetido tal suceso, dejará su cargo el próximo 28 de febrero. El anuncio lo dio de forma sorpresiva durante un Consistorio Ordinario que celebró ante cardenales de la Curia Romana.

En su mensaje proporcionado en latín manifiesta el cansancio como la principal razón de su renuncia. “Tras examinar repetidamente mi conciencia ante Dios, he llegado a la certidumbre de que mi fortaleza, debido a la avanzada edad, no es adecuada para el ejercicio del ministerio”, manifestó el Papa.

La noticia ha sido un boom informativo.  Era de esperarse comentarios sin piedad y recalcitrantes por parte de los conservadores católicos, hasta la burla en las redes sociales. Siendo así, ¿qué denota la sociedad católica con tal comportamiento, que hace más burlas que preguntas serias?

El último Papá en renunciar a su cargo fue Gregorio XII en 1495, eso nos coloca ante un suceso sin precedente para muchas generaciones. Ni el mismísimo Vaticano sabe cómo actuar. Algunos hablan de tiempos modernos, cuando la iglesia no se ha caracterizado por ello, alegando que el Sumo Pontífice no está obligado a permanecer en su cargo hasta la muerte, ya que un puesto de esa naturaleza necesita una persona con plenas facultades.

Por otro lado, la añoranza por Juan Pablo II  resurge y resurge, siendo recordado entre otras cosas por su entereza, alguna vez un allegado lo cuestiono sobre su posible retiro, a lo cual el con una sonrisa en el rostro respondió: “no renuncio porque tampoco Cristo se bajó de la cruz.” El contraste con Benedicto XVI es demasiado notario para tan solo dejarlo pasar.

Siendo lo más neutral posible, transmitir esa aura de paz que Karol Wojtyla emitía con solo verlo, desde el inicio para el cardenal Joseph Ratzinger fue como cargar con la cruz. Y sí, a una nimiedad como el carisma, le agregamos la imperante polémica que rodeó su pontificado, quizás su renuncia es lo mejor que le pudo haber pasado a la iglesia católica.

¿Un acto de humildad? ¿De verdad se le echara de menos? Haciendo un paso rápido por estos 8 años nos encontramos con hechos que no se olvidarán tan rápido. Benedicto XVI se lanzó contra el mundo islámico, prohibió determinadamente el uso de condón, se hizo de la vista gorda hasta donde pudo con los casos de pederastas, la prohibición de la admisión a hombres con tendencias homosexuales en las ordenes, el Vatileaks, un sin número de asuntos que podrían tener todo un apartado especial.

Se le recordará como un papá ultraconservador en tiempos muy modernos, donde el mundo atraviesa una crisis de fe. Conservar ciertos aspectos pero sobre todo la manera de hacerlo, sólo ha traído bullicio a las puertas del Vaticano. No sé que tanto aplique la ley de selección natural de Darwin para una institución con más de 2000 años, pero sólo los individuos mejor adaptados sobreviven.

A pesar que ciertas situaciones no son privativas de esta religión, la importancia que tiene y la velocidad con que corre la información hoy en día, hace que la Iglesia Católica sea el centro de una vorágine de escándalos que conduce a una clara pérdida de autoridad moral.

Además como si esto fuera poco, con la renuncia de Benedicto XVI, la profecía de Malaquías, aparece en primera plana, donde un Papa negro es visto como una maldición. Coincidencias, como el rayo que cayó ese día en San Pedro, alimentan la morbosidad e ignorancia de las personas.

La iglesia católica no debe dejarse arrastrar por más murmuraciones, necesita cambios y no significa que tenga que ser radicales respecto a su dogma sino respecto a adaptarse a tiempos modernos. Sin embargo, es tan difícil de aceptar que las reglas o leyes de una iglesia son cosa del hombre y no de Dios, que terminan complicando todo.

Los temas por subjetivos que sean deben buscar una salida a las voces del cambio. No hay perdón ni justificación para los curas que abusan de menores pero algo tendrá de relación con la cuestión del celibato; la pregunta de millones de años ¿querer a una a mujer, están tanto castigo para la espiritualidad un hombre? ¿Acaso Dios se pone celoso? Disculpen el sarcasmo, pero seguimos sin entender que hay que dar a Dios lo que es que Dios y al Cesar lo que es del Cesar.

¿Acaso nuestra espiritualidad se ve reducida por la presencia de otra persona en nuestras vidas? ¿Acaso que una mujer decida sobre su cuerpo es más atroz que dejar a un niño abandonado en las calles? ¿Acaso no usar condón es preferible al surgimiento de nuevas enfermedades venéreas? ¿Acaso creen que Dios dejo el mandato que las mujeres sean excluidas de las toma de decisiones y tengan menores puestos cuando algunas de ellas deben tener más fe que algunos hombres?

Claro que hay una crisis de fe y no por evitar por donde sea el libertinaje sino porque se prohíben tantas cosas que terminamos cayendo en la curiosidad,  llegamos a confundir que es tomar una buena decisión con la libertad de tomarla.

El vocero de la Santa Fe, Federico Lombardi, dijo que el concilio no ha sido llamado aún pero que se espera que la elección del nuevo papá ocurra en marzo. Es lo más razonable, ya que alguien tiene que representar a esa institución en los días santos.

Aún hay muchas preguntas que se seguirán respondiendo en estos días. Una de ellas, si Benedicto XVI influirá o no en la elección de su sucesor. La decisión no será simple, 118 cardenales, de los cuales 19 son de América Latina y 11 de África, el aumento de creyentes en esta zona, sobre todo en Brasil respaldan la hipótesis de un Papá de esas regiones.

Pregunta: ¿Será momento que el papado lo tome un cardenal no europeo? Hecho: Europa está perdiendo su identidad cristiana. Pregunta: ¿Que tanto es el límite de acción del Vaticano contra las profecías de un papa negro? Hecho: Debe manejarse con cuidado esa situación que a mera vista parece simple, podrían provocar una catarsis mayor en su ya disminuida legitimidad y fe.

 
1 comentario

Publicado por en febrero 13, 2013 en relaciones internacionales

 

Una respuesta a “El fin de los tiempos

  1. Rafael Cornelio

    febrero 14, 2013 at 2:21 am

    Hay dos puntos que menciona la autora (el primero es un cuestionamiento y el segundo una afirmación), los cuales obligan a este lector a retribuir a la mente inquisitiva detrás del artículo, con lo que espero sea un breve comentario.

    P1: “¿qué denota la sociedad católica con tal comportamiento, que hace más burlas que preguntas serias?”

    A1: “Se le recordará como un papa ultraconservador en tiempos muy modernos, donde el mundo atraviesa una crisis de fe. Conservar ciertos aspectos pero sobre todo la manera de hacerlo, sólo ha traído bullicio a las puertas del Vaticano. No sé que tanto aplique la ley de selección natural de Darwin para una institución con más de 2000 años, pero sólo los individuos mejor adaptados sobreviven.”

    Lo interesante, es que sin darse cuenta la autora respondió la pregunta(P1) planteada al principio del articulo con una afirmación(A1) ubicada varios párrafos más adelante, pero: ¿Qué tiene que ver Darwin, con cuestiones sociales, si su área es la biología?.

    Para responder esto hay que mencionar que desde que el hombre desarrolló la suficiente capacidad neurológica como para poder resolver los complicados problemas que suscita la interacción social, las primeras tribus pudieron dar el paso para convertirse en las primeras sociedades; siendo este el momento en el que la manera para transmitir información de un individuo a otro, cambió para siempre. La especie conocida como homo sapiens encontró un nuevo camino más allá del ADN, encontró la cultura; algo que ninguna otra especie conocida ha podido replicar.

    Ciertamente el ADN y la sociedad son dos cosas distintas, sin embargo tienen algo en común, la información. Ahora bien, dentro de las muchas cosas en las que difieren, una de ellas es la forma de codificar dicha información: el ADN usa las proteínas y las sociedades la cultura.

    Otra diferencia radica en las formas de transmitir la información codificada: el ADN se agrupa en sistemas genéticos, los cuales desarrollan cuerpos (organismos celulares o multicelulares) donde se expresan como mutaciones; estas mutaciones pueden beneficiar o perjudicar a dichos cuerpos, pero si resultan beneficiosos entonces aumentan su capacidad de supervivencia, consiguiendo con esto incrementar su probabilidad de reproducción y propiciando que los genes que los conformaron pasen a la siguiente generación.

    Por otra parte la cultura utiliza el Meme, la unidad teórica de información cultural (la idea), y así como el ADN se agrupa en genotipos el Meme se agrupa en dimensiones culturales… pero esto ya lo conocemos solo que con otros nombres, tales como: conceptos, costumbres, tradiciones, creencias, mitos y religión. Y al igual que la información codificada en el ADN, los Memes tienden a replicarse.

    Esta replicación sigue las leyes darwinianas donde al igual que en la naturaleza, no es el individuo más rápido o el más feroz el que tiene mayor éxito para de transmitir sus genes a la siguiente generación sino el más apto; así mismo las ideas(Memes) más exitosas no son las más objetivas ni las que guardan una mayor relación con la verdad, sino son aquellas que se adaptan mejor a las necesidades culturales, es decir al entorno histórico/social donde se manifiestan y donde conviven con otros memes.

    Lo que la sociedad Católica denota con el hecho de hacer más burlas que preguntas serias ante, el evento histórico de la renuncia de Benedicto XVI, es además de muchas otras cosas, que el Meme conocido como religión Católica, esta teniendo desde hace ya un buen tiempo problemas para adaptarse a los continuos cambios que una sociedad, expuesta a la crecimiento exponencial de avances tecnológicos y científicos le impone. Dado que el Meme encuentra su nicho de replicación en la ignorancia y la superstición, dichos avances le han quitado un terreno cada vez mayor a los dogmas de la religión y la católica no es una excepción.

    No me cabe duda de que solo es cuestión de tiempo para la religión católica tome su lugar como una mitología más a la par de otras como: la mitología Nórdica con Odín, o la Egipcia con Osiris, o la Azteca con Quetzalcóatl. Haciendo que un evento como la renuncia del Papa sea tan importante como lo podría ser hoy en día, la renuncia del máximo jefe Druida de las cultos Celtas del New Age actual, lo cual nisiquiera provoca burlas.

     

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