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El simbolismo de Chávez

06 Mar

Hay un pensamiento que dice así: Yo espero mucho del tiempo. El tiempo. Yo espero mucho del tiempo. Su inmenso vientre contiene más esperanzas que sucesos pasados. Ese pensamiento de Simón Bolívar podría resumirse en eso, en la frase inicial. Yo espero mucho del tiempo. Yo creo que nunca, nunca, jamás perdí ni perderé mi amor y mis raíces y mi presencia física en este pueblo que está aquí.

 Hace unos meses presenciamos el momento electoral más difícil para Hugo Chávez.  Con apoyo de la clase media, Henrique Capriles, casi se impone. Sin embargo,  el pueblo era protagonista de la mayor polarización política que había vivido el mandatario del Palacio de Miraflores. Con todo, poco más de la mitad de la población aposto de nuevo por él, la clase pobre era la que no perdía la esperanza en su presidente.

A pesar de que no eran los mejores años del gobierno de Chávez, por citar un ejemplo, había un buen salario mínimo pero no había nada que comprar, la gente peleaba contra la escasez y por conseguir a un precio razonable los productos básicos porque de otro modo era tres veces más caro. Lamentable o afortunadamente, como algunos argumentarán, ya no sabremos como hubiera concluido un mandato más del presidente Chávez.

De lo que no cabe duda es que América Latina lo va extrañar. Ya sea desde un punto de vista radical, desde el punto de la crítica, desde el punto del idealismo. Se va extrañar su discurso, esas palabras que solían enamorar. Para prueba basta un botón, al final dejo un video. Siendo sinceros ese hombre tenía el don de la palabra. Mentiras o no, panacea, esa voz que resonaba por el mundo, será extrañada.

Ese hombre ya dejo huella. Las personas que me conocen, saben que no soy panagerista de Chávez, admito que en algún momento de mi vida lo admiré, pero simplemente el chavismo fue cayendo poco a poco. Cuando el presidente venezolano comenzaba su eco, yo emprendía la universidad. Al principio lo admiraba, era el gran hombre de ideales a seguir, el hombre con el valor para defender a su pueblo, a ese pueblo que tanto lo necesitaba. Sin embargo, para su servidora, este personaje latinoamericano que peleo casi dos años contra el cáncer, no era el heredero de Fidel, es un personaje que será recordado por la fuerza y compromiso con la que luchaba por sus ideales.

No obstante, el ídolo del difunto mandatario de Venezuela, Simón Bolivar, ya había dicho sabiamente en 1819.  «La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente». El pueblo decidió, ayer vimos a muchos venezolanos llorar por la persona que los gobernó 14 años, pero Bolívar dijo también que  «El pueblo debe ser obedecido hasta cuando yerra». Y dirán mucho, pero Chávez no estaba impuesto, estaba ahí por mayoría, poca en el último momento, pero al fin y al cabo mayoría.

El presidente fallecido ayer, era de una personalidad espontánea y desconcertante. Si en verdad, uno quiere o quería una opinión “objetiva” de Chávez no debería quedarse con lo bueno ni tampoco con lo malo que se escuchaba de él, habría que juntar las críticas de sus adversarios y la idolatría de sus seguidores. Con él, había «que hacerle caso a las acciones y no sólo a las palabras».

Debemos admitir que el poder te marea, te hace perder el piso. Y aunque Chávez seguía buscando y luchando por el sueño bolivariano, el tiempo pasó y terminamos viendo a un mandatario que se preocupaba más por los pasos en la azotea; eso sí,  sería un calumniador y difamador aquél que argumente que Hugo Rafael Chávez Frías, no amaba a su pueblo, que no amaba a la América Latina. Por eso no hay nada que celebrar. Como dijo, Dilma Rousseff,  “El presidente Chávez dejará en el corazón de la historia y en las luchas de América Latina un vacío.”

¿Cómo se hace para no perder el piso? El secreto y el reto, es no quedarse más tiempo en el poder del que se debe. Pero, ¿cómo saber cuál es el momento indicado? Lamentablemente no sabes, simplemente despiertas y ya eres el dictador, y si te pasas más de la cuenta ya eres el tirano.  Para mí, Chávez era un dictador pero no un tirano, probablemente no tuvo el tiempo suficiente. Y por eso, será recordado como un mandatario polémico pero luchador.

Curioso resulta que pedía ayuda para no ser el mito o la leyenda de un pueblo. Cavilemos, un poco y admitamos que la utopía más poderosa que ha enfrentado la humanidad es la lucha por la igualdad. Pero el ser humano tiene características muy marcadas como la ambición que hace que esa utopía sea una quimera, puesto que el socialismo a mi parecer no existe ni existirá, va en contra de la naturaleza humana. Pero, la lucha es válida, el problema es a que costo.

Las cosas no cambian de la noche a la mañana, eso es totalmente cierto, para lograr un cambio real y notorio los programas necesitan continuidad, Chávez fervientemente trató, tanto que se perdió en el intento. Terminó más preocupado por los detractores dedicando tiempo al histrionismo y a cerrar medios. Y con todo, no se olvidará al tipo que no se callaba, que en la ONU dijo aquí huele a azufre, que llamó a Fox cachorro del imperio, al forjador del  ALBA, sus políticas petroleras, al que ayudaba a los países pobre de América Latina a cambio de otras cosas. Por ahí escuchaba que Chávez nunca hizo nada a cambio de otra cosa, ¿pues que esperaban? Si no era la divina providencia, la política tiene muy pocos actos de buena voluntad. Casi siempre hay algo detrás.

La mayoría se pregunta que harán los Estados Unidos ahora que Hugo Chávez ya no está pero la pregunta no es esa,  no olvidemos que Chávez tiraba diatribas contra el imperio pero tenía buenas relaciones económicas con ellos. La pregunta es que hará América Latina, Chávez tenía programas para ayudar a los pequeños países. ¿Será que el sueño bolivariano muera con él? ¿Qué pasará con el ALBA? ¿Qué pasará con la mismísima Venezuela? No olvidemos que Chávez hizo una última petición que no va acorde a la constitución.

En algún lado leí: ¿Legado de bajo impacto? Pues bien, Chávez no deja un legado de bajo impacto, desde luego que no, él no quería ser ni un mito ni una leyenda, depende del pueblo latinoamericano que no lo sea pero por ahora solo es un símbolo que representará a pesar de todo lucha. No era Dios, ni un mesías, ni un redentor pero “dichosísimo aquel que corriendo por entre los escollos de la guerra, de la política y de las desgracias públicas, preserva su honor intacto.”

Descanse en paz, Hugo Chávez.

Biografía de Hugo Chavez – Los sueños llegan como la Lluvia

https://www.youtube.com/watch?v=lni8g3QuFN8

 
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Publicado por en marzo 6, 2013 en relaciones internacionales

 

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